miércoles, 30 de julio de 2008


Nunca pensé que serías tema de conversación aquí... Pero creo que ya era hora...

Hora, no sé de qué, la verdad, a veces te conozco tanto y otras me cuesta tanto reconocerte. La solución, quizás esté en esperar a que se nos pase el miedo, la inseguridad, en resumen esperar a necesitarnos. Sin embrago me temo que tampoco nos vamos a necesitar, eso está ahí, por ahora es bonito, vamos a aprovecharlo sin exigencias, ni reproches, ni preguntas, ni respuestas... Somos así y, por ahora, no valemos para darnos explicaciones.

Así llegó el primer regalo, sin ninguna explicación. Fue el mejor.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡¡¡Pero bueno!!!

¿Qué pasa aquí que no actualizas? Como te dejes el blog caducar, no te hago otro :P

Estoy de bajón, deberías mimarme un poco, que desde que eres profesora ya no te importo... ;)

Por cierto, mañana tengo un examen, que voy a ir a suspender. :P

Viernes dijo...

Vaya, va a hacer un año de esto.

A veces pienso que seguimos siendo iguales a como éramos antes. Pero el otro día, volviendo de Goya, pasé por delante del Parque de Berlín (¿recuerdas quién vivía allí? Mi primer ex... :P), y pensé que el lugar seguí siendo el mismo, pero que no me podía reconocer al intentar recordar aquel año (hace ya... 8 años).

Y sí, la verdad es que vamos cambiando, y nos hacemos mayores. Incluso cambiamos de nombre. ;)

Un besito.